¿Tu asesoría te cuesta dinero o te lo genera?

Tu negocio ha evolucionado. Tu asesoría, no.

La mayoría se limita a presentar papeles cuando ya es demasiado tarde:

Tu informe de puntos ciegos: las prioridades fiscales, laborales y de IA más urgentes en PYMEs como la tuya... y las ayudas con plazo abierto que merece la pena validar ahora.

Primera revisión por un Asesor Senior, sin coste ni compromiso.

Hay dinero en tu negocio que todavía no sabes que existe

Y otro que estás perdiendo sin que nadie te haya avisado.

No hace falta cometer fraude.

La mayoría de lo que cuesta dinero a las empresas no aparece en ninguna notificación. No duele en el momento. No tiene nombre en ninguna factura.

Hay dos tipos.

Primero, el que no sabes que tienes.

Luego, el que estás perdiendo sin saberlo.

Dinero que no sabes que tienes

  • Cada año que cierra tu empresa sin dotar la Reserva de Capitalización es un año perdido. Permite reducir lo que pagas en Sociedades hasta un 20% de lo que hayas reinvertido en la empresa — desde 2025, el porcentaje subió del 15% al 20%. Si facturas menos de un millón, el límite sube al 25%. Hay que pedirla antes de cerrar el ejercicio.
  • Si facturas menos de 10 millones, la Reserva de Nivelación te deja reducir la base hasta un 10% de su importe — y trasladar esa diferencia hasta cinco años para compensar posibles pérdidas. 80.000 € de beneficio. 8.000 € menos de base ese mismo año. Perfectamente legal. Activa desde 2015. Lo inusual no es que exista — es que tan pocos la apliquen.

Ninguna de las dos se aplica automáticamente.

Hay que dotarlas antes de cerrar el ejercicio.

Cada año sin pedirlas es un año que no se recupera.

Y eso es solo lo que puedes reclamar. Lo que estás perdiendo sin saberlo es otra historia.

  • En convocatorias recientes de ayudas a la digitalización, una parte significativa del presupuesto asignado quedó sin reclamar. El dinero estaba asignado. Las empresas, identificadas.Solo faltó pedirlo a tiempo.Hay convocatorias abiertas ahora mismo con el mismo patrón.
  • Si eres autónomo y trabajas desde tu vivienda en propiedad, hay dos deducciones posibles. Una la conoce casi todo el mundo: el 30% de los suministros. La otra no aparece en ninguna guía para autónomos.Y se puede combinar con la primera.

Hasta aquí, el dinero que quizás no sabes que tienes.
Lo que viene ahora es diferente.

Dinero que estás perdiendo sin saberlo

Aquí está el patrón.

Una empresa familiar de servicios. Algo más de 300.000 € de facturación. Buen negocio, bien llevado, sin problemas aparentes.

En cuatro ejercicios:

  • Tres reservas sin dotar.
  • Dos bonificaciones por contratación que nunca se aplicaron.
  • Un plan de amortización sin actualizar desde 2012.

Impacto acumulado: decenas de miles de euros. Ya no recuperables.

El empresario no había hecho nada mal.

Lo que había pasado era más sencillo — y más caro: nadie estaba mirando activamente.

No fue un caso excepcional.
Y lo más urgente ni siquiera fue el área fiscal.

Lo que cuesta no tener el sistema configurado

  • Una factura con el NIF mal escrito: hasta 150 € de sanción.
    Sin número de serie correlativo: otros 150 €.
    Diez facturas con el mismo error a lo largo del año: 1.500 €.

Sin fraude. Sin intención.

Solo un sistema mal configurado desde el principio.

La AEAT detecta estos errores en la primera comprobación cruzada de modelos — cuando el cliente declara una factura que no coincide con la tuya. No hay aviso previo. El expediente llega con el importe calculado.

  • En 2024 la AEAT abrió 20.686 expedientes de inspección por denuncias — un 19,4% más que el año anterior (Memoria AEAT 2024). Las presentaron clientes, ex-empleados y competidores.En la mayoría de los casos, el denunciado no sabe que existe ese expediente hasta que llega la notificación.Hay situaciones concretas que lo desencadenan. Algunas son difíciles de prever. Otras, completamente evitables.
  • Una parte significativa de las PYMEs españolas nunca solicita ninguna ayuda pública. Ni una.
    Primera razón: no saber que existen.
    Segunda: no saber si cumplen los requisitos.
    Las dos son solucionables. En menos tiempo del que parece.

Lo que recibes al hacer clic

Un informe breve. Tres respuestas concretas:

  • Dónde están los puntos ciegos en empresas con tu perfil.
  • Qué ayudas públicas activas merece la pena revisar ahora.
  • Cuáles son las tres prioridades por las que empezar.

Seis preguntas sobre tu negocio. Nada más.

Un Asesor Senior con más de 15 años de experiencia con PYMEs en Valladolid revisa tu caso manualmente y te envía el análisis.

Sin tecnicismos. Sin compromiso.

Análisis 100% manual por un profesional que conoce tu sector. Sin coste ni compromiso.

Si Hacienda llama hoy, ¿cuánto tardarías en responder?

No en tener razón. En demostrarlo.

Una inspección no empieza preguntando si has defraudado.

Empieza pidiendo documentos. Y da un plazo para aportarlos.

Lo que no puedas presentar a tiempo, Hacienda lo interpreta como le parezca.

Cuánto tiempo hay que guardar cada cosa

  • La Ley General Tributaria obliga a conservar facturas y justificantes durante 4 años. El Código de Comercio establece 6 años para documentos mercantiles — contratos, escrituras, libros contables. La mayoría de empresas guarda 4 años y destruye el resto. Es el error más frecuente en empresas como la tuya. Y uno de los más caros de corregir cuando ya ha llegado el requerimiento.

¿Qué más suele faltar?

El sistema de cinco carpetas

No requiere software especial. Solo disciplina y estructura.

FISCAL

Subcarpetas por año.

Dentro: modelos presentados (PDF), justificante de presentación y acuse de la AEAT.

No basta con presentar. Hay que conservar el justificante.

FACTURAS EMITIDAS

Ordenadas por año y trimestre.

Nombre recomendado: AAAA-MM-DD_cliente_concepto_importe. Formato PDF siempre.

FACTURAS RECIBIDAS + GASTOS

Mismo criterio. Incluye tickets de tarjeta si son deducibles.

Un ticket de 12 € sin digitalizar que no puedas aportar es un gasto rechazable por Hacienda.

LABORAL

Contratos, nóminas y seguros sociales por empleado y año.

Documentación de altas y bajas en Seguridad Social.

LEGAL Y SOCIETARIO

Escrituras, contratos con clientes y proveedores, poderes, seguros.

Sin fecha de caducidad: se guardan indefinidamente.

Herramienta: Google Drive, OneDrive o cualquier nube con copia de seguridad automática.

No en el ordenador local.

Si el disco muere, el problema no es el disco.

Lo que pasa cuando no puedes presentar lo que piden

  • No aportar documentación cuando Hacienda la requiere no es una falta leve. La primera negativa: 300 €. La segunda: 1.500 €. A la tercera, la sanción se calcula como porcentaje de tu facturación — con un mínimo de 20.000 € y sin un techo fácil de digerir (Art. 203 LGT). Sin fraude. Sin ocultación. Solo por no tenerlo disponible a tiempo.

Hasta aquí, el sistema. Ahora el problema que el sistema no resuelve solo.

Por qué tener toda la documentación puede no servirte de nada

  • Repartidos entre el correo, un PDF en el escritorio, una carpeta de “varios” y tres WhatsApps con facturas fotografiadas. La inspección no espera a que lo organices. El requerimiento llega con un plazo. El plazo no se negocia.

Hay un patrón que se repite.

Una empresa de distribución. Algo más de 600.000 € de facturación. Buen negocio, bien llevado.

Le llega un requerimiento de información de la AEAT — nada grave: comprobación de deducciones de los últimos tres ejercicios.

La documentación existía. Estaba bien hecha. Las deducciones eran correctas.

El problema fue encontrarla.

Tres ejercicios. Facturas en carpetas distintas, modelos en dos ordenadores diferentes, algún justificante que el proveedor anterior no había entregado.

Cuatro días para localizar todo, revisar y organizar antes de responder.

Cuatro días en los que un empresario competente tuvo que hacer de archivero.

El resultado fue favorable. Pero el coste real no estaba en el expediente.

Sin atender clientes. Sin cerrar presupuestos. Sin dirigir su equipo. Facturación parada que no aparece en ninguna sanción — pero que se siente igual.

Estaba en el tiempo que dejó de dedicar a su negocio esa semana.

El sistema no era el problema. La dispersión, sí.

Cómo se resuelve la dispersión

  • El Espacio de Cliente de RCR centraliza toda tu documentación fiscal y laboral en un único acceso seguro. Modelos presentados, nóminas, contratos, justificantes. Ordenados, con histórico completo, accesibles desde el móvil. Si llega un requerimiento, el tiempo de respuesta pasa de días a minutos.
  • Hay un detalle que casi nadie revisa hasta que salta un problema: el libro registro de facturas. La AEAT cruza automáticamente los modelos 303 y 347 con los registros de tus proveedores. Si hay una discrepancia — un número de factura mal registrado, un importe que no cuadra al céntimo — el sistema lo marca. No avisa. Genera una comprobación. El libro registro no es solo un requisito formal. Es el documento que defiende cada deducción aplicada. Si no está actualizado, cada deducción se vuelve discutible.
  • Si llevas la documentación de tu empresa en papel, correos dispersos o un Excel compartido, ya sabes lo que te estás jugando. Hay una secuencia para ordenarlo sin paralizar la operativa. Es uno de los puntos más frecuentes en empresas con tu perfil. Si merece atención prioritaria en tu caso, aparece en el informe.

El área fiscal tiene sus puntos ciegos.

El área laboral tiene los suyos.

Y en muchos casos son más caros. Porque no vienen de Hacienda.

Vienen de dentro de tu propia empresa.

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Lo que le cuesta el área laboral a una empresa rara vez llega con aviso

La mayoría de los errores laborales no son de fondo.

Son de forma.

Y en derecho laboral, la forma es el fondo.

  • Una carta de despido correcta en los hechos. Incorrecta en la forma. El juzgado no distingue entre las dos.
  • Un contrato que no tiene trampa. Pero que acumula un derecho que nadie suele calcular.
  • El registro horario que existe: cuatro años de fichajes. Y no valió nada: horarios idénticos todos los días, ninguna credibilidad ante Inspección.

Hay dos zonas de riesgo.

  1. El control del trabajo diario.
  2. El modo en que contratas y despides.

El registro de jornada: obligatorio, vigilado y a punto de endurecerse

  • Obligatorio desde mayo de 2019 para todas las empresas, sin excepción de tamaño. Debe incluir hora concreta de inicio y fin de jornada de cada trabajador. Conservarse durante cuatro años. Estar disponible para Inspección en el momento del requerimiento.

Nada de rangos genéricos “de 9 a 17”. La hora exacta, cada día, por cada persona.
El soporte — papel, Excel o app — es legalmente libre hoy.
Lo que no es libre es lo que ese soporte revela.

  • Papel y Excel siguen siendo legales. Solo si el registro es exacto, completo y creíble.

En la práctica, muchos partes horarios se rellenan a posteriori. Otros muestran horarios idénticos todos los días.

Para Inspección, eso equivale a considerar que no existe registro válido — con sanciones de 751 € a 7.500 € por trabajador afectado, según la gravedad (Art. 7.5 y 40 LISOS). Con diez empleados, la factura se multiplica por diez. La normativa en tramitación plantea elevar ese techo de forma significativa.

Un registro dudoso se convierte, además, en arma para un trabajador en conflicto: alega horas extra y la empresa no puede demostrarlo con un documento construido después.

El marco legal está a punto de estrecharse.

  • El Gobierno trabaja en un nuevo Real Decreto de registro horario digital, en tramitación avanzada. Obligará a sistemas no manipulables, trazables y accesibles en tiempo real para trabajadores, representantes e Inspección.

El borrador prevé registro 100% digital, con trazabilidad de cualquier modificación y acceso remoto inmediato.

Si tu empresa usa papel o Excel: estás en la cuenta atrás.

Cómo adaptarlo forma parte de tu Informe de puntos ciegos.

  • Una parte significativa de PYMEs sigue gestionando los fichajes en papel o Excel — sin estar preparada para la transición a un registro digital inalterable.

Según la Encuesta de Población Activa, cerca de cuatro de cada diez horas extra realizadas en España se quedan sin pagar ni compensar — miles de millones en costes laborales no abonados cada año.

Eso explica la presión regulatoria. Y la intensificación de la inspección.

Una empresa sin control de sus propios datos de jornada no puede defenderse de lo que no documentó.

Hasta aquí, el riesgo que llega de fuera.

Lo que más cuesta llega de dentro. Y suele hacerlo en forma de carta.

Lo que cuesta despedir mal

Hay un nuevo patrón que se repite.

Una empresa de servicios profesionales. Cuatro años de relación laboral con una empleada. Buena gestión, nada irregular. La decisión de prescindir de ella era razonable. El motivo, legítimo.

El error fue la carta.

La descripción de los hechos tenía un defecto formal. No en los hechos en sí — en su redacción jurídica. El juzgado de lo social lo interpretó como despido improcedente.

33 días por año trabajado.

Cuatro años de antigüedad.

Salario de 2.100 € mensuales.

Indemnización estimada para ese perfil: algo más de 9.000 €.

Sin fraude. Sin abuso. Solo una carta con un fallo técnico que ningún profesional laboral revisó antes de firmarla.

El coste de contratar mal se ve después.

El coste de despedir mal se ve al momento.

  • El coste medio de las indemnizaciones por despido repuntó cerca de un 8% en 2024, impulsado por la subida del SMI y la actualización de convenios. Es el primer incremento significativo desde la reforma laboral.

Para un trabajador con cinco años y salario medio, la indemnización puede superar los 12.000 €.

Si el proceso llega a juicio y la empresa opta por no readmitir, los salarios de tramitación se suman a la cifra.

El protocolo de salida — documentación previa, motivación suficiente, forma de comunicación — convierte un despido justificado en uno defendible.

Antes de que haya que defenderlo.

Tres errores de contratación invisibles

Se repiten en PYMEs. Solo se detectan si alguien los busca.

La cláusula fantasma.

El periodo de prueba figura en el contrato. El error: no especificar la duración exacta del convenio aplicable. Una línea que nadie escribió — no una intención que nadie tuvo.

Resultado: el periodo de prueba no existe legalmente. Una decisión tomada en el mes tres, con motivo sólido, se convierte en despido improcedente.


El alta que no puede esperar ni una hora.

La comunicación a la Seguridad Social debe producirse antes de que el trabajador empiece. No el mismo día. No a primera hora de la mañana.

Si sufre un accidente antes de constar el alta, la empresa asume la contingencia íntegra: baja, incapacidad, posibles secuelas permanentes. La Seguridad Social no exime a la empresa de ningún coste.

No hay margen de corrección posterior. No hay segunda oportunidad.

El contrato temporal que ya no existe — pero sigue firmándose.

En 2022, el contrato de obra y servicio desapareció. No como transición. Desapareció.

Muchas empresas siguen encadenando contratos eventuales sin advertirlo. Lo que parece temporal no lo es: es un contrato indefinido que nadie ha firmado aún. Con derechos acumulados que el trabajador puede reclamar en cualquier momento.

Ninguno de estos tres errores es difícil de detectar.

Todos son invisibles si nadie los está mirando.

Lo que cubre tu Informe de puntos ciegos

  • El riesgo laboral con mayor exposición económica en tu sector y tamaño de equipo — y cuál es el que más se ignora.
  • Si tu sistema de registro de jornada sobreviviría hoy una visita de Inspección — y si sobrevivirá la normativa entrante.
  • Los tres errores de contratación más frecuentes en empresas con tu estructura. La mayoría los descubre cuando ya hay un expediente abierto.
  • Qué revisar antes de hacer cualquier cambio en el equipo, para que ese cambio no genere un coste que no tenías calculado.

Instalar IA es fácil. Que sirva para algo es otra historia.

El resultado: herramientas instaladas que nadie usa del todo — y un equipo que no volverá a probar.

Llevas tiempo escuchando que tienes que implantar IA en tu empresa.

Tu competencia empieza a usarla.

Tú estás mirando desde fuera — o tienes alguna herramienta que nadie del equipo aprovecha del todo.

Nadie te ha mostrado todavía cómo encaja en un negocio como el tuyo.

No es un problema de tecnología. Es un problema de enfoque.

Y el primer paso se define en una sesión de 45 minutos.

Por qué la mayoría de proyectos de IA mueren antes de dar resultado

Primero instalaron.

Luego buscaron para qué usarla.

Cuando no apareció un resultado claro en 30 días, el proyecto murió.

El equipo quedó escéptico. Para siempre.

Hay una secuencia que funciona. Empieza por el problema, no por la herramienta.

Un primer paso que puedes dar esta semana: lista las cinco tareas que más tiempo te roban. Marca las que siguen un patrón repetitivo. Ahí es donde la IA empieza a generar dinero — no en la tarea más compleja, sino en la más repetida.

  • Cuantas más herramientas de IA instalas en tu empresa, más caos produces — salvo que hagas primero una sola cosa. Casi nadie la hace.
  • El proceso exacto de tu empresa donde la IA puede empezar a generar dinero esta semana. Sin experiencia previa. Sin equipo técnico.
  • Hay empresas de tu tamaño y sector que ya han sistematizado con IA procesos que les costaban horas a la semana. No lo anuncian. Simplemente operan con menos fricción y más margen.La distancia no se mide en tecnología. Se mide en margen y en horas. Cada trimestre sin actuar es un trimestre en el que tu competencia opera con menos coste que tú.

Tres formas de empezar. La tuya depende en dónde está el dolor.

→ Desde un problema principal de la empresa.

“Vender más”, “cobrar antes”, “perder menos tiempo en presupuestos”…

Con eso hay suficiente para definir el punto de entrada.

→ Desde una tarea que roba tiempo y dinero cada semana.

Presentar presupuestos, responder siempre las mismas consultas, hacer seguimiento de clientes.

En una semana hay un proceso funcionando.

→ Desde algo con beneficio inmediato y medible.

Un ejemplo real: un portátil de ofimática de gama alta. Las opciones habituales del mercado: por encima de los 1.000 €.

Con un proceso sistematizado de IA: 530 € (IVA incluido).

No fue suerte ni una oferta puntual.

Aplicado a las compras habituales de tu empresa, este tipo de proceso reduce costes de forma significativa cada año.

Incluye la IA en tu informe de puntos ciegos

Tu informe personalizado ya cubre las áreas fiscal y laboral. Pero si marcas “IA” en el formulario, tu informe incluye una orientación adicional:

  • El proceso de tu empresa donde la IA tiene mayor potencial de impacto inmediato.
  • Qué evitar para no repetir el error del 75% (instalar primero, buscar el uso después).
  • Una recomendación concreta para arrancar esta misma semana.

Sin presentación. Sin propuesta comercial previa. Solo diagnóstico real.

Lo que viene después depende de lo que aparezca en tu diagnóstico — y se ajusta a tu negocio, tu equipo y tu presupuesto.

Lo que hace que esto funcione no es un equipo más grande. Es una estructura diferente.

Has visto lo que ocurre cuando nadie mira: reservas sin dotar, contratos con fallos técnicos, oportunidades con plazo cerrado.

Has visto lo que cambia cuando alguien mira activamente.

Lo que no has visto todavía es cómo funciona por dentro.

Son dos capas en paralelo:

Capa 1 — Ejecución sin fisuras. Un equipo que ejecuta y supervisa todas tus obligaciones fiscales y laborales. Sin errores, sin plazos perdidos, sin que tengas que recordar ni perseguir nada.

Capa 2 — Tu asesor proactivo. Una persona asignada que conoce tu negocio. Filtra el ruido normativo. Alerta de lo relevante antes de que llegue el problema — y aporta perspectiva sobre las decisiones que te quitan el sueño.

No es una mejora sobre lo que ya conoces.

Es una estructura diferente.

Y es exactamente lo que se pone a prueba con tu primer informe de puntos ciegos.

Un sistema tiene valor cuando alguien responde por él

A lo largo de esta página has visto cómo trabajan el área fiscal, la laboral y la de IA cuando están integradas.

Lo que no has visto todavía es qué ocurre cuando algo sale mal — y qué garantías respaldan todo esto.

Son cuatro compromisos. Difícil encontrar a quien los ponga por escrito.

Tendrás un asesor personal.

La mayoría de empresarios no tiene el teléfono directo de nadie en su asesoría. Ni siquiera sabe quién lleva su caso este mes.

Aquí no. No un equipo genérico que rota cada año. No un buzón de correo al que nadie responde.

Una persona que conoce tu negocio, tiene tu teléfono directo y lo coge cuando llamas.

Cuando llegue una carta de Hacienda un martes por la tarde, no buscarás a quién llamar.

Marcarás un número. Quien responda ya sabe cómo funciona tu empresa.

Si hay un problema, no empiezas desde cero. No explicas tu situación a un desconocido. Tu asesor ya está en ello.

Si cometemos un error, asumimos el coste.

Si por un fallo nuestro recibes una sanción, la pagamos nosotros — la sanción y todos los trámites ante la Administración.

No es una promesa de marketing.

Es la forma en que trabajamos desde el principio: con la piel en el juego.

Un proveedor que no asume las consecuencias de sus errores no es un aliado.

Es un intermediario con una póliza de seguro.

El cambio no te costará ni una llamada.

El mayor freno para cambiar no es encontrar algo mejor. Es el cambio en sí: el papeleo, la coordinación, el miedo a que se pierda algo por el camino.

Tu transición está resuelta antes de que notes el cambio.

Tu documentación llega sin que hagas una sola llamada.

La coordinación con tu proveedor anterior la gestionamos nosotros.

Todo en marcha en días, no en meses.

Tú no haces nada. Cuando termina, solo notas que las cosas funcionan mejor.

Nos comprometemos a que el valor generado supere lo que pagas.

¿Cómo saber si lo que pagas por tu asesoría te está costando más de lo que te genera?

Al cabo de un año, revisamos juntos lo que hemos conseguido: ahorro fiscal documentado, incidencias evitadas, tiempo recuperado.

Si no podemos demostrar que el valor supera tu cuota anual, te abonamos la diferencia.

Por escrito. Desde el primer día.


Más de 15 años. Decenas de empresas en Valladolid. Los problemas que te quitan el sueño no son nuevos — los conocemos porque los resolvemos cada semana.

No somos una plataforma. 

Somos un equipo con nombres y apellidos — personas que entienden los imprevistos que no ves venir y las oportunidades que se pierden cuando nadie está mirando.


Hay empresarios que llevan años sintiéndose administrativos a la fuerza. 

Personas que construyeron su negocio y dominan lo que hacen — pero terminan el día frente a facturas que no cuadran y normativas que no deberían tener que entender.

El objetivo no es que tengas un proveedor mejor:

  • Es que dejes de preocuparte por ello.
  • Es que el domingo por la noche no pienses en tu negocio. Hasta el lunes.

 

El siguiente paso no tiene coste ni compromiso.

Seis preguntas. Dos minutos.

Un informe con los puntos ciegos de tu negocio — fiscales, laborales y de oportunidades con IA — y lo que te está costando cada mes no tenerlos resueltos.

Seis preguntas. Tu informe de puntos ciegos, en 24-48 horas.

Dos minutos para que tu análisis sea concreto, no genérico.

Qué revisar. Qué oportunidades explorar. Por dónde empezar.

  • En tu idioma, no en el de Hacienda.
  • Sin que nadie te llame sin avisarte antes.
  • Con tres prioridades que puedes aplicar desde el primer día.

6 datos sobre tu negocio

Dos minutos para rellenarlo. Tu informe, en 24-48 horas.


Perfecto. Ya tenemos tus respuestas.

Vamos a revisar tu caso para prepararte un informe claro y útil.

Cubre tres áreas: fiscal, laboral y oportunidades con IA.

    1. Revisaremos lo que nos has enviado.
    2. Enfocaremos el análisis según tu prioridad principal.
    3. Te lo enviaremos con un lenguaje claro y directo.

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